Practica 01

on 11/07/2010


.State - Quiet
.Phrase - Fear knocked at the door, opened confidence and outside there was no
.Person - Cali
.Body the Shock- Stomach


-Buenas noches – dije a mi familia mientras salía de la pieza.
La profunda oscuridad de la habitación atenuaba el frívolo ambiente de aquel lugar; sin levantar la mirada cerré la vieja puerta de madera, sabía que la hora de la primera práctica había llegado.

“Astrales” leí con atención, recosté mi frágil cuerpo en el helado piso, claramente podía escuchar los susurros de la antigua casa, -tranquila, todo estará bien- me decía a mí misma, la mirada estaba en un vacio profundo, pero he allí en la ventana, la sombra de aquel hombre había aparecido, -no, no, no te acerques- intentaba moverme con desesperación, se cortaba poco a poco mi aliento, el frio había inmovilizado mi cuerpo, él se acerca, mis brazos no respondían, -¡Máster, máster!- intentaba gritar.

-Tranquila, Hime, controla el temor que nublan tus ojos, observa con cuidado y dime, ¿Quién es? - escuche decir de voz de mi Máster.

Respiré profundo, cabellos largos, ropa antigua y un aroma penetrante a cigarros –no puede ser- dije en voz baja.

- Disculpa por no haberlo dicho antes, pequeña Hime. – dijo mientras se acercaba.

- Máster, ¿Por qué? – pregunte anonadada.

- Porque para quienes trabajo, eres un peligro. – argumento.

La madrugada paralizó mis sentidos.

Nostalgia

on 7/21/2010


.Status - Happy prone to anxiety
.Phrase - The tale of Arabian Nights
.Person - Cali





Al fondo de la habitación, el joven Máster admiraba un atardecer.
-¿Recuerdas el día en me presente ante ti, Hime?- dijo el chico al escuchar el eco de los pasos.

-Como olvidarlo Leo; aquella tarde regresaba de caminar con mi hermano, cuando vi un pequeño
destello entre los árboles, dije a mi hermano que lo alcanzaría después para subir a ver de donde
provenía el destello. ¡Vaya, que vista! el atardecer había caído la luna apenas se asomaba lo
suficiente para ver la cruz y subido en ella un chaval de cabellos largos que se preguntaba como
era posible que una niña pudiera verlo.- decía la chica sonriendo.

-Aun eras una niña, Hime, una niña muy intrigante, debo decir. -decía riendo el joven-
Ya han pasado algunos años y aun sigues siendo aquella niña curiosa con hambre de poder.- continuó.

-Pues continuo con esa "hambre de poder", Leo; por eso aun sigo aquí.- comento la joven.

-Te has hecho fuerte, Hime; pronto podrás ser una Maestra. Mis días se están agotando.- Afirmo -

El ambiente de aquella tarde se volvió de profunda nostalgia, el rostro del joven se torno paáido con un brillo de melancolía en sus ojos.


True nature

on 6/15/2010


.Status - Prone to anxiety
.Phrase - Who wants to understand
.Person - Cali






- Sólo aceptando nuestros deseos es como podemos tener idea de quiénes somos. -

¿Cuántas veces hemos pretendido saber lo que realmente somos?

Hace unos días en una plática amena con Helios, pensaba, cuanto realmente me he conocido, y hace cuanto tiempo he dejado de conocerme. Cada día frente al espejo vemos a aquella estructura que nos acompaña desde el día que nacimos, sin embargo, nos podemos dar cuenta que a través del tiempo esa persona ha tenido diferentes modificaciones. Años atrás, tal vez teníamos la capacidad de “creer”, pero debido a las circunstancias en las que nos vemos envueltos cambiamos, o mejor dicho, modificamos ciertos principios e ideales personales.

Momento a momento cubrimos la estructura de nuestro cuerpo con delicados lienzos que nos hacen aparentar una esencia más agradable, mientras tanto la verdadera forma de nuestro ser se va ocultando bajo las capas de las personas por quienes recubrimos una nueva capa en nuestro ser. Familia, amigos, ambiente, ¿Quién es el verdadero culpable de nuestro comportamiento humano? Bien es dicho que, cada factor que rodea al ser humano es un alterante en su personalidad, sin embargo, ¿no es por eso que somos seres pensantes?

Cada mente tiene la capacidad de razonamiento y comprensión, es lo que nos hace diferentes de las bestias, y aun ellos pueden aprender a no seguir un comando de repetición. Muchos, modifican su comportamiento debido a los costumbrismos de los grupos sociales, aquel que logra salir de los parámetros es llamado “loco”.

Pero, ¿quién es el verdadero loco? Aquel que no conoce más allá de lo que le muestran, o, aquella persona que no es limitada por el miedo a descubrir sus capacidades.


» C. Baal

Orden 14

on 4/27/2010


Los rayos de sol pardeaban los ventanales del colonial paisaje; cuando, a lo lejos se escucho el grito de un joven.

- ¡¿Qué, que, que haces aquí?! -grito el joven desesperado –

- Baja la voz, ¿quieres? – dijo la chica mientras se acercaba a un pequeño mueble.

- ¡No te me acerques! Sis ya había venido, déjame en paz. –exclamo el chico-

- Descuida, solo vine por algo que ella olvido. –contestó mientras tomaba el pequeño saco de color rojo-

- No tienes vergüenza Hime. –dijo el chico-

- ¿Es eso? O, es que tú me tienes miedo. – contesto Helios tomando por el cuello al chico.
Aquel joven quedo inmóvil, mientras Helios de dejaba caer por el balcón.

- ¡Hime! ¿Te encuentras bien? – Se escuchaba decir una voz desesperada.

Al abrir los ojos, el resplandor de luz se aclaraba a su alrededor. Junto a ella, veía un rostro conocido.

- ¡Hey! No me grites, estoy consciente. – Le preguntaba a aquella chica.

- Lo has logrado, Hime. Disculpe, lo ha logrado mi Teniente. –decía la joven- Pero se ha dado un buen golpe al saltar de aquel balcón. ¿Cómo se siente?

- Estoy bien, Sis. Tranquila, ahora vámonos de aquí. –le dijo mientras se levantaba del pasto –

La tarde había llegado a su fin.

Hermosa locura

on 1/26/2010

Eres tu quien apago todas mis amarguras,
eres tu quien quito mis ataduras.
Porque con tu mirada me desbordas de pasión,
porque con su sonrisa me llenas de ilusión.

Como no enamorarme de ti,
como no adorarte sin fin,
como no llevarte en mi corazón,
como no puedes ser mi razón.

Que hermosa la locura que me hace quererte
bella locura distante queme hace añorarte,
porque me cautivas con tu figura,
porque me sumerges en un mar de torturas.

Hermosa locura,
mi vicio ya no tiene cura,
pues tu me llenaste de fortuna,
llevándome con besos a la luna.




Cali Baal - Enamorada de la Locura

Primer Indicio

on 1/18/2010

La chica apenas llegaba de un estresante día en el colegio, al entrar a su cuarto un pedazo de hoja cayó a sus pies.

>> Teniente, le esperamos en la segunda base, el único la espera.

Helios se disgusto un poco, dejo sus cosas, se baño y partió con dirección a la base. Al entrar, un chico le informaba sobre el fracaso de una Orden. Sis, una vieja amiga había fayado; la teniente adentraba al salón empujando fuertemente las puertas y gritando.

-¿Cuántas veces les he dicho que no entren a mi casa sin autorización? – Pregunto la chica deteniéndose al entrar.

-Disculpe Teniente, la intención no fue molestarla, pero la necesitábamos con urgencia.- Se escucho decir de voz de un infante.

-¡¿Cómo te atreves a venir en esa facha a ver al Único?! No pareces mí discípula, Hime.- Dijo el joven maestro de la chica.

-Disculpe señor Leo pero le informo que usted no mantiene los gastos de mi ropa. Me puedo presentar ante el Único como se me venga en gana y además ¿cómo carajo quiere que venga vestida, si cada vez que me llaman me tengo que manchar de sangre ajena?- argumento Helios con tono enfadado.

Provenientes del fondo de la sala, se escuchaban unos pasos acercándose a los jóvenes que discutían. Reflejado con la luz de la ventana, el rostro de un chico de unos 20 años de edad; con un solo movimiento en su mano los jóvenes se quedaron sin voz.

-Lamento tener que recurrir a esto amigos míos, pero es preciso que dejen de pelear y me escuchen, además, Leo ¿porque le discutes su vestimenta al Teniente? Acaso, ¿no cautiva tu mirada esas botas rudas? –dijo el joven sonriendo.

Una atmósfera de respeto y sutileza lleno aquel salón.
Era la primera vez que el joven llamado “único” se presentaba ante los ojos de la chica.

-Disculpe Señor, dígame, ¿a qué debo su llamado? –dijo la teniente.

-La Orden 14 del sargento de primera clase en la división 20, ha fallado. Confió en que tú no me fallaras teniente. Ah! Y por favor, deja de llamarme “Señor”.

-Sí, Señor. –dijo la chica sonriendo.

Lindos Sueños

on 1/13/2010

Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto:
a ponerse alegre sin motivo, a estar siempre ocupado con algo
y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea.

> Paulo Cohelo

El guerrero de la luz

on 1/12/2010

Todo guerrero de la luz ya tuvo alguna es miedo de entrar en combate.

Todo guerrero de la luz ya traicionó y mintió en el pasado.

Todo guerrero de la luz ya recorrió un camino que no le pertenecía.

Todo guerrero de la luz ya sufrió por cosas sin importancia.

Todo guerrero de la luz ya creyó que no era un guerrero.

Todo guerrero de la luz ya falló en sus obligaciones espirituales.

Todo guerrero de la luz ya dijo sí cuando quería decir no.

Todo guerrero de la luz ya hirió a alguien a quien amaba.

Por eso es un guerrero de la luz; porque ya pasó por todo eso y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que era.


- Paulo Coelho

Primera Orden

on 1/05/2010


La oscuridad aumentaba. La niebla se extendía por los altos pinos de la colina. Los pálidos rostros de aquellos jóvenes se hacían notar a cada momento, ya estaban cerca; el camino se hacía más difícil y estrecho, el frio viento parecía doblegar al caminante. Por un momento Helios sentía perder la vista, pero he allí un pequeño campo, perfecto para atacar.

-Mi señora, ¿ya hemos llegado? – preguntaba un joven con tono fatigado.

-Hemos llegado al fin, Yael, tarde y fatigados, pero dispuestos a defender el fuerte.- exclamó la chica al levantar la vista. – No pasara mucho antes de que ellos lleguen a descansar aquí. Jaziel, Gabriel, Eduardo y Zaira, vayan entre las ramas de los extremos. Antonio y Coronel, los quiero en las puntas. Ramsés, ya sabes lo que hay por hacer. – ordenó Helios antes de subir a un sauce.

Los rumores de guerra perseguían a las voces del viento. Poco más de 20 hombres llegaban al claro entre los árboles. "He allí tu presa, cazador" se escuchaba decir de una voz dentro de la mente de la joven líder, poco a poco se avivaba en sus ojos los deseos de sangre, sin moverse un solo centímetro del cuerpo había que esperar a que el comandante de aquellos intrusos llegara. H
an quedado dormidos algunos hombres, mientras dos guardias empezaban a percibir el tibio respiro los discípulos. Ha llegado el momento de atacar.

Sin titubear, Helios brincó hacia ellos, quedando de frente al comandante. Un joven no mayor a 18 años, de cabellos negros y ojos oscuros perdidos en asombro y miedo. La chica, acercó firmemente su mano al pecho de aquel joven, sin que este se percatara de la daga que era clavada en el. Sus hombres despertaron intrigados al ver como el muchacho se desvanecía cubierto en sangre al caer al suelo. Jaziel y Zaira degollaban a los guardias al tiempo que Antonio y Coronel despejaban el campo de los intrusos caídos. Eduardo y Gabriel atacaban a espaldas de los hombres. Uno a uno caían muertos a la vista de Helios, cuando un escalofrió recorrió el cuerpo de la chica mientras volteaba la vista al punto donde aguardaba Ramsés; este caía inconsciente.

-Vaya, que buena treta ha tenido, Comandante.- dijo la chica de forma irónica. Vea aquí a sus hombres caídos. Y a su líder escondido en la sombra del enemigo.

-No ha sido tan excelente como tu jugada insignificante basura. Ha logrado engañarme; que uno de tus hombres se haya hecho pasar por muerto para atajarme a espaldas con una lanza, es digno de admirar.- exclamó el Comandante.

La joven mostro la daga del Comandante que sin dar cuenta fue arrebatada de su costado momentos atrás. En un acertado lanzamiento Helios perforaba la garganta del intruso mientras se acercaba sonriendo al hombre sangrando.

-No fue necesaria una gran estrategia Comandante. Solo eres escoria entre los hombres Yael. Un fracasado líder que cae en las mismas tretas, he aquí la perdición de tus superiores, tienen a un puñado de cobardes que mueren escuchando mis palabras. Ahora Antonio, trae a Ramsés, necesita atención. Hay que volver a casa. – concluyo la joven perdiéndose entre las tinieblas del bosque.