Habitación Oscura

on 12/29/2009


Al entrar la chica a la habitación un joven junto a la ventana de rostro afilado y cabellos plateados iluminados por la luna, decía.

- Armando ha practicado mucho su forma de pelar, al fin pudo golpearte Helios.

- Así es Máster, le ha puesto empeño. –comento la chica.

- ¿Qué ocurre Helios? Has estado distraída. –replico el joven.

- Me preocupa algo Leo; has mencionado al joven que dicen es mi superior, aun más superior a ti. Deseo saber, ¿Quién es? –pregunto la chica levantando la voz.

- Aun no es tiempo de saber la respuesta, el camino que se toma para evitar el destino suele ser el medio de encontrarlo. – le dijo firmemente a la joven.

- ¿Para qué me has llamado? – exclamó la chica.

- Tus ordenes están en el comedor, debes terminar con la amenaza del norte que se dirige a la segunda colina. –continuó el joven- Debes tener cuidado, lleva a los discípulos Ramsés y al volver…-

El joven apenas seguía pronunciando palabra cuando escucho sonar la puerta, ella se había ido, pues ya no tenía necesidad de escuchar el resto; la guerra sería anunciada.

El reino olvidado

on 12/26/2009


(Walter Giardino)

Hoy que los hombres perdidos están
en los dominios de la oscuridad.

Desde la eternidad ellos regresarán
los viejos reyes vendrán con la tempestad.

La oscuridad, sabes que esta
desolando la tierra y el mar
tiempos sin paz, odio y dolor
necesito poder despertar.

Tu corazón te llevará
hacia el reino olvidado que está
solo dentro de ti.

Puedes ser rico mendigo o ladrón
duelen las llagas en tu corazón.

Volvamos a empezar y el reino logrará
salvar la tierra y a toda la humanidad.

La oscuridad, sabes que está
desolando la tierra y el mar
tiempos sin paz, odio y dolor
necesito poder despertar.

Tu corazón te llevará
hacia el reino olvidado que está
solo dentro de ti.


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Y a la mente le vuelve una vieja escena del pasado>

Sintió un pequeño mareo cuando de pronto, un hombre corría hacia ella; y desmayó, ante sus ojos se dibujaba una tenue sombra.

- Has despertado, ¡qué gusto! – dijo el joven sosteniendo el cuerpo de la chica. – Creí que después de ese golpe quedarías inconsciente por más tiempo. –dijo sonriendo.


- No soy tan delicada Armando, creí que conocías mejor mi fuerza. – exclamó la joven al levantarse del suelo.


- Pues el golpe fue un poco fuerte, disculpa por haberte lastimado. – decía el joven.


- ¿A eso le llamas un golpe fuerte? – decía riendo la chica.


- Él te espera en el salón. No es tiempo de estar jugando Helios. – murmuro el chico mientras se alejaba de la joven.

En aquel momento el semblante de la chica cambio, mostrando en su rostro una frialdad profunda; iría ante él, su Maestro.